top of page
Cielo naranja al atardecer

Apóstoles de la Cruz

Jesus salvador de los Hombres

Historia y Propósito

¿Quiénes somos?

Foto grupal amplia de los integrantes de Apóstoles de la Cruz frente a una gran cruz con fuego y paloma

El Apostolado de la Cruz es, en la Iglesia Catolica, una asociación de cristianos que, al impulso del Espíritu Santo, siguen a Jesucristo sacerdote y víctima, contemplativo y solidario, promueven la comunión y colabora con Él en la salvación de la humanidad.

El Apostolado de la Cruz está abierto a todos los que forman el Pueblo de Dios: laicos, religiosos y ministros ordenados. 

Detalles históricos 

  • Fundadora/Inspiración: El Apostolado de la Cruz fue inspirado por Dios a la Beata Concepción Cabrera de Armida ("Conchita"), una mística mexicana, esposa y madre.

  • Fundación canónica: Fundado el 3 de mayo de 1895 por el arzobispo Ramón Ibarra y González.

  • Aprobación papal: El Papa León XIII aprobó formalmente la asociación el 25 de mayo de 1898.

  • Propósito: Ayudar a los miembros a vivir su consagración bautismal ofreciendo su vida diaria (trabajo, alegrías, penas) como sacrificio espiritual para la santificación de los sacerdotes y la salvación de todos.

  • Contexto: El Apostolado de la Cruz es la primera de las cinco "Obras de la Cruz" fundadas por Conchita, que incluyen las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús (1897), la Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús (1909), la Fraternidad de Cristo Sacerdote (1912) y los Misioneros del Espíritu Santo (1914).

  • Organización: El Apostolado de la Cruz es mundial. Está organizado por regiones, con una fuerte presencia en México y Estados Unidos. Está estrechamente vinculado a los Misioneros del Espíritu Santo.

​¿Deseas llevar tu cruz con amor, serenidad y fortaleza, y beber el cáliz del Señor?

Misión del Apostolado de la Cruz

La respuesta es el Apostolado de la Cruz.

La doctrina del Concilio Vaticano II sobre la unidad de la Iglesia como pueblo de Dios congregado en la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, subraya que son comunes a la dignidad de todos los bautizados la imitación y el seguimiento de Cristo, la comunión mutua y el mandato misional. 

"El encuentro con el Señor produce una profunda transformación de quienes no se cierran a Él.  El primer impulso que surge de esta transformación es comunicar a los demás la riqueza adquirida en la experiencia de este encuentro. No se trata sólo de enseñar lo que hemos conocido, sino también, como la mujer samaritana, de hacer que los demás encuentren personalmente a Jesús: "Venid a ver" (Jn 4,29).

"Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día" (Jn 1, 38-39. Ese quedarse no se reduce al día de la vocación, sino que se extiende a toda  la vida." (Exhortación Apostólica Postsinodal Eclesial en América, 68).

El seguimiento es la respuesta a la invitación de Jesús: "el que quiera venir en  pos  de mí que se niegue a sí mismo, que tome su cruz de cada día y que me siga" (Lc 9,23). 

Esto nos lleva a seguir a Cristo en el misterio de su sacerdocio víctima por el que se ofrece a sí mismo al Padre por la salvación de los hombres.  Implica vivir con y como Jesús, adoptar sus ideales, asumir su misión y su destino, hasta transformarnos en Él.

​

Propuesta Espiritual

¿Qué te ofrece?

Unirse al Apostolado de la Cruz ofrece una oportunidad única para profundizar en la vida cristiana a través de la espiritualidad de la Cruz. Te brindamos un camino de acompañamiento y formación donde aprenderás a transformar las vivencias cotidianas en una ofrenda de amor a Dios.

  • Comunidad de Fe: Grupos de compartir y oración centrados en el misterio de Cristo Sacerdote y Víctima.

  • Crecimiento Espiritual: Doctrina inspirada por la Beata Conchita Cabrera de Armida para vivir la santidad en medio del mundo.

  • Misión Solidaria: Colaboración activa en la oración por la santificación de los sacerdotes y la salvación de las almas.

  • Acompañamiento: Orientación para vivir el sacerdocio bautismal con plenitud y entrega.

Nuestra Formación

  • Nos formamos en todas las dimensiones de la persona para promover la madurez cristiana y poder responder a los desafíos de la Iglesia y del mundo.

  • Promovemos la solidaridad y la vivencia comunitaria. 

  • Ofrecemos nuestra vida y servicio en favor del crecimiento de los miembros de la Iglesia.

  • Iluminamos con la experiencia de Dios las situaciones de sufrimiento para darle un valor salvífico.
     

cruz del apostolado.jpg

El Apostolado de la Cruz

1. El Apostolado de la Cruz es, en la Iglesia, una asociación de cristianas/os que, al impulso del Espíritu Santo, siguen a Jesucristo sacerdote y víctima, contemplativo y solidario, promueven la comunión y colaboran con él en la salvación de la humanidad.

​

2. El Apostolado de la Cruz está abierto a todos los que forman el Pueblo de Dios: laicas/os, religiosas/os y ministros ordenados.

​

3. El Apostolado de la Cruz es una obra inspirada por Dios a la Beata Concepción Cabrera de Armida. Fue fundada por Mons. Ramón Ibarra y González, con la colaboración del P. Alberto Mir, sj, el 3 de mayo de 1895. Fue aprobada por el papa León XIII el 25 de mayo de 1898, y confiada al cuidado y dirección de los Misioneros del Espíritu Santo por el papa Pío XI, el 9 de julio de 1926, siendo Superior General el P. Félix de Jesús Rougier, entusiasta impulsor del Apostolado de la Cruz.

​

4. El Apostolado de la Cruz es la primera de las cinco Obras de la Cruz. Las otras son: Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, Alianza de Amor con el Sagrado Corazón de Jesús, Fraternidad de Cristo Sacerdote y Misioneros del Espíritu Santo

​

5. El Apostolado de la Cruz y los Misioneros del Espíritu Santo son dos obras distintas pero hermanadas por su espiritualidad, misión e historia. El gobierno y animación del Apostolado de la Cruz se realiza de manera corresponsable por ambas Obras.

​

6. Nuestro emblema es la Cruz del Apostolado, y el clamor de intercesión de Conchita: «Jesús, Salvador de los hombres, ¡sálvalos!», sintetiza nuestro proyecto de vida.

Naturaleza, Origen y Emblema

Nuestro LLAMADO

"Respondemos a la invitación de Jesús: «quien quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz de cada día y que me siga» (Luc 9,23). Esto implica vivir con Jesús y como él, adoptar sus ideales y asumir su misión, hasta transformarnos en él" (Estatutos y Reglamento 13). 

A través de la vivencia de la Espiritualidad de la Cruz se nos invita a propagar el reinado del Espíritu Santo que es justicia, paz, verdad y amor mediante:

  • El ofrecimiento de todas las situaciones de nuestra vida a Dios, a ejemplo de Jesús Sacerdote logrando así transformar nuestra vida en una ofrenda continua y agradable a Dios para beneficio de nuestros hermanos y hermanas.

  • La vivencia de todas nuestras realidades cotidianas, la familia, escuela, trabajo, amigos, etcétera, buscando imitar las actitudes y sentimientos de Cristo

  • Abrazando por amor la cruz de cada día, comenzando por realizar evangélicamente los deberes de estado.

  • Dando testimonio de fe, y así extender el reinado del Espíritu Santo construyendo Pueblo Sacerdotal, en unión con la Virgen María y a ejemplo de ella.

Práctica Fundamental

Los miembros del Apostolado de la Cruz se ofrecen con Jesús, Sacerdote y Víctima, en la cruz de cada día, especialmente las penas y sufrimientos de la vida. 

En unión con el Sacrificio de Jesús, para consuelo de su Corazón Sagrado, por las manos de María hacen de su vida un ofrecimiento sacerdotal a fin de cooperar al reinado del Espíritu Santo para gloria del Padre en la salvación de los hombres, implorando gracias para el mundo, la Iglesia, especialmente los sacerdotes.

La Cadena de Amor es el modo característico de vivir el sacerdocio bautismal de quienes vivimos la Espiritualidad de la Cruz.

¡Todos estamos convidados a la obra de la salvación!

Estatutos y Reglamento

"Los Estatutos son una encarnación del carisma del Apostolado de la Cruz en las actuales circunstancias de la Iglesia y del mundo. Por ser un eco del Evangelio, los Estatutos son el alma, la sangre, la vida misma del Apostolado de la Cruz; dan identidad, unidad, dirección y dinamismo a toda la Obra y a cada Apóstol de la Cruz" (P. Fernando Torre, MSpS, Introducción a los Estatutos #4).

bottom of page